Abbaye d'Echourgnac
Con vistas al pueblo de Echourgnac, la abadía de Notre-Dame de Bonne-Espérance inspira, desde 1868, paz y serenidad. En ella, 21 monjas cistercienses siguen viviendo según la regla de San Benito: «ora et labora», oración y trabajo.
Fruto de este trabajo, el famoso «Trappe d’Echourgnac», un queso de leche de vaca que se ofrece al natural o madurado con vino de nueces, así como una «tomette» de leche de oveja.
Estos quesos están disponibles todo el año en la tienda de la abadía, junto con otros productos elaborados por las monjas: mermeladas, miel, infusiones y una selección de productos de artesanía monástica.
El monasterio, un lugar dedicado al silencio y a la oración, no se puede visitar. Una exposición permanente y un vídeo permiten descubrir su vida cotidiana durante el horario de apertura de la tienda.